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Estudio Humor femenino es más inteligente

Estudio Humor femenino es más inteligente



Los hombres cuentan más chistes y hasta se ríen más, pero las mujeres disfrutan más del humor ya que el cerebro femenino registra mayor actividad en el sistema de recompensa, reveló un estudio de la Universidad de Navarra.
De acuerdo con investigaciones que recopilan estudios en neurociencias, las mujeres generan mayor actividad en el interruptor central del sistema de recompensa. La forma de procesar la información utilizada por el cerebro femenino consigue una mayor integración entre el conocimiento y la emoción lo que produce una respuesta a lo agradable muy alta.
En cambio, el cerebro masculino, al no integrar tanto el componente emotivo espera recompensa de lo absurdo del chiste, sea divertido o no, asegura la investigación a cargo de Natalia López Moratalla, catedrática de bioquímica de la Universidad de Navarra.
López Moratalla se basa en la serie de investigaciones del profesor Richard Wiseman, de la Universidad de Hertfordshire y su proyecto The Science of Happiness.
Aunque encontrar algo más o menos divertido es algo muy personal y depende de la intensidad de la emoción provocada. La forma en que hombres y mujeres procesan los chistes difiere pues las mujeres activan más dos regiones del cerebro, las áreas del lenguaje y la implicada en la memoria a corto plazo.
De esta forma las mujeres tienen mayor facilidad para captar, manipular y comparar los elementos del chiste con datos almacenados en la memoria. Esta podría explicar porqué a las mujeres les suele gustar más el llamado "humor inteligente".
El proceso del humor
A pesar de todo, tanto hombres y mujeres disfrutan del humor y en general opera el mismo proceso para descifrar un chiste que se basa en la detección del absurdo y la conexión con la emotividad.
"Primero usamos áreas de la corteza cerebral para procesar palabras y darnos cuenta de que lo escuchado o leído no tiene sentido. En esta primera etapa, prácticamente no existen diferencias entre hombres y mujeres. La profesora López Moratalla compara el proceso cerebral del humor entre hombres y mujeres con un mapa de Metro: "Aunque los puntos de partida y llegada coincidan, las mujeres emplean más estaciones e implican mayor recorrido", publicó en su página de internet el diario El Mundo.
Para entender lo divertido, utilizamos la segunda capa del cerebro que procesa los sentimientos. Allí la detección de un error o absurdo tiene recompensa en forma de emoción placentera, gracias a la dopamina.
Es en este segundo paso cuando las mujeres integran más que los hombres lo emocional.
"Mientras que en los hombres la parte de las emociones es mucho más simple, y el absurdo les basta para divertirse, las mujeres prestan más atención al lenguaje del humor, y requieren que lo absurdo sea gracioso y por ello provoque la emoción de lo divertido", publicó el diario español.
Finalmente la risa concluye el proceso provocando una serie de reacciones benéficas para el ser humano. El ejercicio mental favorece el desarrollo de la memoria a corto plazo, de ahí que el sentido del humor aumente si tenemos una inteligencia fluida y creativa.
"Se ha demostrado que reír es saludable, ya que produce la aceleración del ritmo cardíaco y un aumento del aporte de oxígeno al cerebro. Además ayuda a disminuir el estrés, por lo qeu las personas con humor tienen un sistema inmunitario más sano, sufren 40% menos de infartos y viven 4 años y medio más de la media", aseguró la investigación.
Por eso los científicos recomiendan reírse, al menos, 15 minutos al día. Cuando los sentimientos negativos perduran mucho tiempo producen agotamiento y perjudican al organismo.
El video presentado ya está disponible en YouTube y se enmarca en el proyecto de la Universidad de Navarra "Los secretos de tu cerebro" que, en una veintena de vídeos sencillos, pretende analizar, resumir y comunicar qué dicen las neurociencias de vanguardia sobre el cerebro.

Fuente: eluniversal.com.mx

Dormir Poco Engorda



Aunque te pueda parecer extraño, así es. No son pocos los estudios que constatan que una persona que duerme poco, puede ganar peso. Con la ayuda de la experta en el tema Marta Garaulet Aza, profesora de Fisiología de la Universidad de Murcia y miembro de la SEEN (Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición) vamos a intentar explicarte los motivos. No te pierdas sus respuestas.

Según diferentes estudios, la falta de sueño está vinculada al aumento de peso, ¿es eso cierto?
Efectivamente, en contra de lo que se podría pensar, dormir poco engorda. En un estudio realizado en una muestra de 1.500 pacientes de los Centros de Nutrición Garaulet, hemos observado que aquellos pacientes que duermen menos de 7 horas diarias presentan un mayor grado de obesidad. Estos resultados, recientemente publicados en la revista científica “Journal of American Dietetic Asociation”, muestran además que aquellos pacientes que presentan alteraciones en un gen reloj llamado “Period”, presentan más obesidad, comen más entre horas, pican más alimentos basura, y abandonan antes el tratamiento de pérdida de peso. Este gen reloj “Period” es de particular importancia, ya que modula los horarios de sueño y los cambios de humor estacionales. Cuando falla se asocia con falta de sueño, depresión, trastornos de comportamiento alimentario, etc.

Además, nuestros trabajos realizados junto al equipo de nutrigenética que dirige el profesor Ordovás en Boston, Massachussets, muestran que el tipo de persona vespertina, que suele acostarse tarde y levantarse también tarde es más proclive a presentar un tipo de obesidad visceral o abdominal de mayor riesgo cardiovascular; mientras que la persona matutina, aquella que se despierta antes por la mañana y se va a la cama pronto, suele presentar un peso adecuado.

¿Y en los niños?La relación entre “dormir poco” y obesidad es todavía más patente en niños y adolescentes. "Actualmente estamos estudiando a una población de adolescentes europeos de distintos países, incluido España, (estudio HELENA) en los que de nuevo aparece que los niños que duermen menos de 8 horas diarias presentan un mayor grado de sobrepeso. Estos adolescentes que duermen poco, suelen además comer más pizzas, hamburguesas, etc. y ver más la televisión, factores que unidos pueden dar lugar a obesidad", apunta.
Convendría, entonces, profundizar en los motivos, ¿cuáles son? ¿Por qué se produce esta relación?
Hoy en día sabemos que la falta de sueño puede afectar al balance energético y, como resultado, influir en la ganancia de peso. Este hecho sucede mediante tres mecanismos diferentes: en primer lugar, dormir poco aumenta el apetito, ya que dormir pocas horas produce importantes cambios en ciertos péptidos implicados en el control de la ingesta. Concretamente estos cambios se producen en la leptina, que es una hormona que “quita el hambre”, cuando dormimos poco secretamos menos leptina, Además, aumenta la producción de ghrelina que hace la acción contraria, estimula el apetito.

Por otro lado, dormir poco hace que se tenga más tiempo para comer por la noche. Y cuando no nos podemos dormir tendemos a comer alimentos dulces para conciliar el sueño. Si esta situación se produce repetidamente se llama “síndrome del comedor nocturno”, que se asocia con obesidad.
Por último, la falta de sueño da lugar a una disminución del gasto energético. Cuando dormimos mal, al día siguiente nos sentimos cansados y tendemos a movernos menos, estamos deseando coger el sofá para descansar.

En conclusión, ¿podríamos afirmar que la falta de sueño ‘engorda’? Sí podemos afirmar que la falta de sueño engorda. Cada día son más interesantes los estudios de cronobiología y obesidad. Estamos en un momento en el que se conoce que toda nuestra fisiología, nuestras hormonas, nuestros comportamiento, etc. tienen ritmos circadianos, es decir varían a lo largo del día. Cuando estos ritmos se alteran se producen enfermedades, entre ellas la obesidad.

Las horas de sueño junto a las horas de la comida, están resultando ser esenciales en el peso corporal. En España solemos ir a dormir tarde, y además, la industrialización está abriendo paso a un gran número de empresas que tienen actividad durante las 24 horas del día. Esto hace que cada vez sea mayor el número de individuos que de manera rutinaria presenta trabajos nocturnos o por turnos. De hecho más del 20% de la población del mundo desarrollado se encuentra en estas condiciones. Estudios epidemiológicos recientes muestran que estos trabajadores nocturnos o con turnos rotatorios presentan mayor grado de obesidad, triglicéridos en sangre, bajos valores de HDL, obesidad abdominal, diabetes y riesgo cardiovascular. Además, numerosos trabajos científicos asocian la reducción del número de horas de sueño con la obesidad.
Por otro lado, de cara al verano, ya a la vuelta de la esquina, ¿cuáles son sus consejos para intentar perder esos kilos de más que nos sobran?

La Dieta Mediterránea hipocalórica está demostrando ser eficaz en la pérdida de peso, además de disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. No lo dudes, si quieres adelgazar de forma equilibrada, no te fíes de las dietas que te quitan el pan, ni tampoco de las que te recomiendan eliminar legumbres, arroz, etc. Por supuesto, desconfía de todos estos “test” que hay en el mercado de "intolerancia a alimentos". La obesidad no es consecuencia de una alergia, ni de una intolerancia a alimentos, sino de un exceso de ingesta en relación al gasto, y aplica la lógica de tu abuela: la Dieta Mediterránea es una excelente alternativa.
Para ello, varios consejos prácticos:

-Organiza tu casa con una buena lista de la compra, y comienza a cuidarte, hasta quitarte esos kilos de más. Recuerda que en España de media se engordan 3 kilos en vacaciones de verano. Si ahora no te los quitas, ¡estamos perdidos!
-Planifica: Tres días legumbres como plato principal, y único, con ensalada de acompañamiento, 1 día pasta otro arroz y dos carne o pescado. Ese debe ser tu reparto semanal de las comidas de mediodía.
-No dejes de tomar mucha verdura, al menos tres platos diarios, y dos o tres frutas, bebe agua, y cena con lógica: una crema de verduras, alguna ensalada con arroz y jamón, o algún huevo o tortilla que son muy socorridos.
Fuente: hola.com

Estacion De año que Se Nace : Afecta La Personalidad



La época del año en que nace un bebé podría tener un impacto a largo plazo en su salud y personalidad, sugiere un nuevo estudio.

La luz en los primeros días de nacido podría tener un impacto en el desarrollo del reloj biológico.
Esto podría explicar, dicen los científicos, porqué las personas que nacen en invierno tienen más riesgo de sufrir trastornos como depresión bipolar o trastorno afectivo estacional.

Según los investigadores de la Universidad de Vanderbilt, Estados Unidos, esto se debe a que la estación en que se nace tiene un impacto "drástico" en el funcionamiento de nuestro reloj biológico.
Específicamente -explica el estudio publicado en Nature Neuroscience- tiene un efecto en la velocidad con que este "reloj" marca nuestras funciones biológicas.

Nuestro reloj biológico es el encargado de marcar los ritmos circadianos, los ciclos biológicos de 24 horas que se encargan de determinar nuestros patrones de sueño y alimentación y que tienen un impacto en varias funciones del organismo como la actividad biológica hormonal y la actividad cerebral.
Se sabe que la actividad de este reloj circadiano está modulada por los factores externos, principalmente la variación de luz entre el día y la noche.

Pero ahora la nueva investigación encontró que la estación del año en que se nace también podría tener un impacto a largo plazo en nuestros ritmos circadianos.

"Nuestro reloj biológico mide la longitud del día y cambia nuestra conducta de acuerdo a las estaciones" explica el profesor Douglas McMahon, quien dirigió el estudio.
"Estábamos interesados en analizar si las señales de luz pueden tener un impacto en el desarrollo de este reloj biológico" agrega.

Problemas de adaptación
Si un mecanismo de 'huella estacional' similar al que encontramos en los ratones opera en el ser humano, éste no sólo podría tener un efecto en varios trastornos de conducta sino también un impacto más general en la personalidad

Prof. Douglas McMahon
En experimentos con ratones recién nacidos los científicos expusieron a los animales a distintas cantidades de luz durante sus primeros meses de vida.
Algunos fueron expuestos a condiciones similares a las del verano, con 16 horas de luz y ocho horas de oscuridad cada día.

Otros recibieron sólo ocho horas de luz cada día para simular los días más cortos del invierno.
Se mantuvo a ambos grupos bajo el mismo ciclo de luz y oscuridad durante varias semanas (28 días) y después se les intercambió para someterlos al ciclo opuesto de luz y oscuridad.

Al final del experimento, cuando los ratones maduraron, fueron mantenidos en una oscuridad constante para observar sus patrones de actividad.

Los científicos descubrieron que los roedores criados en las condiciones de verano mantenían una rutina diaria, pero los que fueron sometidos a poca luz tuvieron dificultades para adaptarse a los cambios, con una lentificación consistente en sus periodos de actividad diaria.

Los investigadores analizaron también la actividad de un gen en el cerebro que se sabe influye en el reloj biológico y descubrieron un patrón similar: los ratones nacidos en invierno tenían una actividad más lenta en el "reloj maestro cerebral" que los ratones nacidos en verano.

El reloj biológico controla los patrones de sueño y alimentación y varias funciones del organismo.
Experimentos posteriores confirmaron que cuando los ratones ya eran adultos, los relojes biológicos y la conducta de los animales nacidos en verano siguieron siendo estables y "alineados" con el tiempo de crepúsculo y amanecer.

Pero en los ratones de invierno estos factores variaron considerablemente cuando los animales eran colocados en un ciclo de luz de verano.
Según el profesor McMahon "los ratones nacidos en invierno mostraron una respuesta exagerada al cambio de estación, la cual es sorprendentemente similar a la que muestran los pacientes humanos que sufren el trastorno afectivo estacional".

Los investigadores creen que esto demuestra que la cantidad de luz a la cual el cerebro humano se ve expuesto en las primeras semanas de vida, cuando se está desarrollando, tendrá un impacto futuro en sus estados de ánimo y personalidad.

"Sabemos que el reloj biológico regula el estado de ánimo en humanos" dice el investigador.
"Si un mecanismo de 'huella estacional' similar al que encontramos en los ratones opera en el ser humano, éste no sólo podría tener un efecto en varios trastornos de conducta sino también un impacto más general en la personalidad" agrega.

Los científicos no saben cómo o cuándo exactamente ocurre esta 'huella estacional' pero ahora planean llevar a cabo más investigaciones para estudiarlo.


Fuente: BBC

Las Mascotas Mejoran La Vida De Los Enfermos



La jornada 'Los beneficios de los animales domésticos y de compañía en la salud y el bienestar', organizada en Madrid por FUINSA Responsable y la Comunidad de Madrid ha servido para confirmar lo conveniente de tener una mascota, especialmente para hacer frente a las enfermedades crónicas y a la depresión.
"Están demostradas las mejoras pacientes con enfermedades crónicas, en postinfartados, personas con problemas mentales y depresión, o en ancianos. Algunos médicos deberían recetar animales en lugar de medicamentos", ha afirmado María Fernández, vicepresidenta de la Sociedad Madrileña de Medicina Familiar y Comunitaria. Según los expertos, los beneficios de tener un animal de compañía se extienden a los tres niveles: físico, psicológico y social, y pueden ser considerados como una medicina preventiva. Entre estos animales destacan gatos, loros, delfines, halcones y caballos.
Acariciarlos es relajarnos

Algunos médicos deberían recetar animales en lugar de medicamentos"Susana Muñoz, profesora titular del departamento de Medicina Física y Rehabilitación de la Universidad Complutense de Madrid, ha recordado que estudios realizados en Reino Unido "hablan de subidas de defensas en niños hospitalizados con cáncer que recibían la visita de perros de asistencia".
Los científicos han demostrado, por ejemplo, que cuando los acariciamos, la tensión arterial se reduce, además de producir efectos relajantes en nuestro organismo.
"El animal no es el terapeuta"
La especialista en equitación terapéutica y presidenta de la Fundación Caballo Amigo, Mercedes Jiménez, ha explicado cómo "el trabajo con caballos beneficia a personas con afectaciones motoras, discapacidades mentales y sensoriales, problemas de relación social y cognitivos y dificultades en el aprendizaje".
Por su parte, Isabel Salama, psicóloga y presidenta de honor de la Asociación Española de Terapias con Animales y Naturaleza (AETANA), ha querido dejar claro que los animales no son terapeutas, son animales y la labor del psicoterapeuta es la que permite la relación entre animal y paciente.


Fuente: 20minutos.es

Divorcio De Los Padres y Derrame

Los niños que experimentan el divorcio de sus padres tienen dos veces más probabilidades de sufrir un derrame cerebral en algún momento de su vida adulta, afirma una investigación.

Una posible causa podría ser el impacto del estrés del divorcio en los niños.
El estudio, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Toronto, Canadá, se basó en los registros de una encuesta de salud comunitaria en Canadá con 13.000 personas.
Los científicos descubrieron que entre los participantes, el 10% había experimentado el divorcio de sus padres durante la infancia y entre éstos, casi el 2% habían sido diagnosticados con un derrame en algún punto de su vida.
Los investigadores, sin embargo, no saben cuál es la causa de esta asociación.
Se sabe que el divorcio es una experiencia traumática para todos los involucrados y estudios en el pasado han mostrado los posibles riesgos de los niños de padres divorciados de sufrir estrés u otros trastornos de salud mental a largo plazo.
Pero hasta ahora no se había encontrado un vínculo directo con una enfermedad cardiovascular. como el derrame cerebral, muchas décadas después del evento.
Tal como explicó a la BBC la profesora Esme Fuller-Thomson, quien dirigió la investigación, realmente les sorprendió encontrar estos resultados.
"Encontramos que los adultos que habían experimentado el divorcio de sus padres antes de que cumplieran 18 años mostraron el doble de riesgo de sufrir un derrame cerebral" explica la investigadora.
"Inicialmente pensé que esta asociación podía explicarse por las conductas de riesgo de los participantes, porque en el pasado se ha mostrado que los hijos de padres divorciados tienen más probabilidades de fumar o beber alcohol, que sabemos están asociados al riesgo de derrame".
Los investigadores ajustaron las estadísticas del estudio para tomar en cuenta el impacto de las conductas de riesgo de los participantes, como fumar, beber alcohol, falta de ejercicio y obesidad.
"Y aún así, tomando en cuenta estos factores de riesgo, nos quedamos sumamente sorprendidos de que la asociación entre divorcio y derrame cerebral siguiera siendo significativamente elevada", agrega la investigadora.
Factores de riesgo
Los resultados mostraron que entre los 13.134 participantes, 10,.4% habían experimentado el divorcio de sus padres siendo niños y 1.9% informó que habían sido diagnosticados con un derrame en algún momento de su vida.
Los niños de padres divorciados son ligeramente más vulnerables a la depresión y ésta ha sido asociada a los problemas cardiovasculares. Pero esto tampoco pudo explicar el riesgo de estos individuos al derrame
Prof. Esme Fuller-Thomson
Tal como explica la profesora Fuller-Thomson, el análisis inicial tomó en cuenta la edad, raza y género de los participantes y encontró un riesgo 2,2 veces más alto de sufrir un derrame entre los hijos de divorciados.
Como no se encontró la posible causa de este vínculo con las cuatro conductas de riesgo, los científicos decidieron seguir investigando y volvieron a llevar a cabo un análisis de los datos tomando en cuenta otros factores, incluidos el estatus socioeconómico, la salud mental y las experiencias adversas de los niños.
"Pensamos que la asociación quizás estaba relacionada al impacto que tiene un divorcio en las experiencias de la infancia, como el nivel de educación, porque a veces los niños que atraviesan un divorcio deben dejar de estudiar antes" explica la investigadora.
"Así que investigamos el impacto del nivel educativo y el ingreso que alcanzaron siendo adultos. Y esto tampoco explicó el riesgo de derrame cerebral", agrega.
"El tercer análisis que llevaremos a cabo fue para investigar si la experiencia del divorcio tuvo un impacto en el riesgo de depresión".
"Los niños de padres divorciados son ligeramente más vulnerables a la depresión y ésta ha sido asociada a los problemas cardiovasculares. Pero esto tampoco pudo explicar el riesgo de estos individuos al derrame cerebral".
Los científicos siguieron investigando el impacto de 16 factores de riesgo, incluido el abuso infantil, el desempleo de los padres. Pero hasta ahora, como señala la profesora Fuller-Thomson, no se ha podido encontrar la causa entre el vínculo entre divorcio de los padres y derrame cerebral.
Según la investigadora, se tienen algunas hipótesis, como el impacto de la pobreza en la infancia y la posibilidad de que el estrés sufrido en la infancia tenga algún efecto en la forma como se experimenta el estrés en la vida adulta.
La investigadora subraya, sin embargo, que este estudio es muy preliminar y hace falta confirmar los resultados para poder establecer una conclusión.
Además, agrega, todos los participantes habían nacido en Canadá entre los 1940 y los 1950. Una época, subraya la investigadora, donde el divorcio se sufría de una forma mucho más traumática que hoy en día.
Los resultados fueron presentados durante la conferencia anual de Sociedad Gerontológica de Estados Unidos.

Fuente: BBC